Eres el imán más poderoso del Universo. Tienes un poder magnético en tu interior que es
más fuerte que ninguna otra cosa de este mundo y este poder magnético insondable se
emite a través de tus pensamientos.
La ley de la atracción dice que lo semejante atrae a lo semejante, y así cuando tienes un
pensamiento, también estas atrayendo pensamientos semejantes. Aquí tienes algunos
ejemplos más de la ley de la atracción que puede que hayas experimentado en tu vida:
¿Has empezado a pensar alguna vez en algo que te disgustara y cuanto más pensabas en ello peor te parecía? Esto es porque cuando mantienes un pensamiento la ley de la atracción inmediatamente atrae a más pensamientos semejantes. En cuestión de minutos generas tantos pensamientos semejantes de infelicidad que la situación parece empeorar.
Cuanto más piensas en ello, peor te sientes.
Puede que hayas experimentado lo que es atraer pensamientos semejantes al escuchar una canción y luego no poder sacártela de la mente. La canción seguía sonando en tu cabeza. Cuando la escuchabas, aunque no te dieras cuenta, le estabas prestando toda tu atención y enfocándote en ella. Al hacerlo, estabas atrayendo con fuerza más pensamientos semejantes a los de esa canción y la ley de la atracción empezó a actuar aportando incesantemente pensamientos afines.
"Nuestra labor como seres humanos es mantener los pensamientos que queremos, tener totalmente claro en nuestra mente lo que queremos, y desde esa base empezar a invocar una de las grandes leyes del Universo: la ley de la atracción. Te conviertes en lo que más piensas, pero también atraes lo que más piensas."
¿Has empezado a pensar alguna vez en algo que te disgustara y cuanto más pensabas en ello peor te parecía? Esto es porque cuando mantienes un pensamiento la ley de la atracción inmediatamente atrae a más pensamientos semejantes. En cuestión de minutos generas tantos pensamientos semejantes de infelicidad que la situación parece empeorar.
Cuanto más piensas en ello, peor te sientes.
Puede que hayas experimentado lo que es atraer pensamientos semejantes al escuchar una canción y luego no poder sacártela de la mente. La canción seguía sonando en tu cabeza. Cuando la escuchabas, aunque no te dieras cuenta, le estabas prestando toda tu atención y enfocándote en ella. Al hacerlo, estabas atrayendo con fuerza más pensamientos semejantes a los de esa canción y la ley de la atracción empezó a actuar aportando incesantemente pensamientos afines.
"Nuestra labor como seres humanos es mantener los pensamientos que queremos, tener totalmente claro en nuestra mente lo que queremos, y desde esa base empezar a invocar una de las grandes leyes del Universo: la ley de la atracción. Te conviertes en lo que más piensas, pero también atraes lo que más piensas."
Ahora tu vida es un reflejo de tus pensamientos anteriores. Eso incluye todas las cosas
buenas y todas las que no lo son. Puesto que atraes lo que más piensas, es fácil comprobar
qué pensamientos han dominado tu mente en todos los aspectos de tu vida, porque eso es lo
que has experimentado. ¡Hasta ahora! Ahora estás aprendiendo El Secreto y con este
conocimiento puedes cambiarlo todo.
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